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Helen

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Helen 3.png
Helen
Información biográfica
Lugar de nacimiento

Ciudad natal de Helen, Mucha, Isla Experimental[1]

Información de Claymore
Símbolo

Simbolo de Helen.png[2]

Rango

22[3]

Tipo

Ofensivo[2]

Ataques especiales
Información física
Especie

Claymore[3] (Semi-despertar)

Género

Femenino[3]

Altura

1.75 metros[2]

Brazo dominante

Derecho[2][3]

Color de cabello

Rubio pálido[3]

Color de ojos

Plateados[3]

Información cronológica y política
Afiliaciones
Generaciones
«¡Es obvio que queramos vivir! ¡Después de todo, sólo somos humanas!»
―Helen [fuente]

Helen fue la claymore femenina número 22 de La Organización durante la generación de Clare.[3] Ella fue asignada a una caza a las Montañas Pablo, liderada por Miria, la número seis, y conformado con las claymores Deneve, la número quince, y Clare, la número cuarenta y siete. Este fue el primer encuentro entre Helen, Clare y Miria, ya que Helen y Deneve eran grandes amigas desde hacía mucho tiempo atrás. Las cuatro cazaron al despertar macho tras una ardua batalla. Tras ésto, el equipo decidió volver a reunirse tras formular la hipótesis de que la Organización estaba intentando acabar con ellas por ser semi-despertares.

El equipo volvió a juntarse en la Guerra del Norte, dónde debían cazar a más de veinte despertares liderados por el abisal Isley de Alphonse, en las tierras norteñas. Helen fue asignada al grupo de Veronica, la número trece, junto a Cynthia, la número catorce, Pamela, la número treinta y cinco, y Matilda, la número cuarenta y uno. El grupo luchó como respaldo en la primera batalla, enfrentándose contra el Despertar Insectoide como ayuda al equipo de Jean. Helen terminó sin heridas, luchando nuevamente en la segunda batalla. Tras el duelo entre Clare y Rigardo, Helen fue parte de las últimas seis claymores de pie, junto a Zelda, Miria, Deneve, Clare y Cynthia. El grupo fue finalmente superado por los despertares, dejando a las claymores muertas a los ojos de la Organización. Siete años después de la Guerra del Norte, y dominando la Espada Taladro, Helen es parte de las Fantasmas del Norte, las sobrevivientes de la Guerra del Norte, junto a Miria, Clare, Deneve, Cynthia, Tabitha y Uma. Ella se une al viaje del sur, y posteriormente pelea en Rabona contra Agatha. Tras esto, Helen y Deneve deciden viajar a sus ciudades natales. En el camino, ambas se encuentran con Dietrich, la claymore número ocho de la Generación de Clarice, y la salvan de un despertar. Dietrich decide que debía pagar una deuda de vida con las dos desertoras, por lo que decide seguirlas para buscar la oportunidad de pagarselas. Entonces, Helen y Deneve se enfrentan al abisal Isley del Norte en su lugar de muerte.

Tras esto, se desarrolla el Desastre de Lautrec, en el que Helen, Deneve y Clare se enfrentan a varias Encarnaciones de Destrucción y posteriormente a Priscilla. Cuando Clare se fusiona con el Destructor y atrapa a Priscilla, Helen y las Fantasmas llevan la masa de yoki a las afueras de Rabona, poco antes de partir a los Cuarteles de la Organización al enterarse de la posible muerte de Miria. En el camino, el grupo se encuentra con la número 7, Anastasia, a quiénes salvan de morir a manos de Humanos mitad-yoma. Es entonces que se enteran del Centro de Investigaciones, que destruyen poco después. Seguidamente, Helen y compañía se unen a la Rebelión de Claymores poco después del Despertar de Roxanne e Hysteria. Cuando las nuevas abisales mueren, Helen observa feliz el fin de la Organización cuando Miria corta la cabeza de su líder, Rimt.

BiografíaEditar

Vida tempranaEditar

Helen nació como una humana en una ciudad en la región de Mucha. Tras dejarla para convertirse en una claymore, Helen no tuvo oportunidad de volver a visitarla por años.[6]

Días tempranos como guerreraEditar

«Cuando, desesperada por lo patética que era, empezó a pelear de forma temeraria, cierta guerrera se enfureció y le dijo; "Ah, vamos. ¡Es normal querer vivir, sin importar lo que esté ocurriendo!. ¡Después de todo, somos humanas!". No superó todas las cosas que le atormentaban, pero gracias a esa conversación, esa guerrera aparentemente sigue con vida.»
Deneve recuerda las palabras de Helen. [fuente]

Eventualmente, Helen se unió a la Organización, y fue implantada la sangre y carne yoma. Tomándola como experimento, el científico Dae decidió implantar en Helen la sangre y carne de sus seres queridos.[7] Tras convertirse en una claymore oficial, Helen fue eventualmente puesta en un equipo de caza a despertar, junto a Deneve. Al ver la forma de luchar de la guerrera, que peleaba sin importarle su vida, Helen, molesta le grito que estaba bien que tuviera miedo, ya que de todos modos todas eran humanas. Estas palabras cavaron muy profundo en Deneve, y ambas guerreras desarrollaron una gran amistad.[8] En algún momento, Helen superó su límite y despertó, pero, debido a la implantación de la carne y sangre de sus seres queridos, fue capaz de manejar su despertar y volver a la normalidad, transformándose en un semi-despertar.[9]

Caza a las Montañas PabloEditar

Helen en el Episodio 9.PNG

Helen, como está durante el primer encuentro con el grupo.

«¿Oíste Deneve? ¡Es la número 47! ¡Ja ja ja! ¡No puedo creer que exista alguien como ella!»
―Helen a Deneve tras conocer el número de Clare [fuente]
Helen, junto a Deneve y Clare, liderados por Miria, se unen a un grupo de caza de despertares. Clare es la última de las cuatro en llegar, lo que exaspera a Helen, e insulta a Raki. Esto que enoja a Clare, quién se dispone a atacarla, pero es detenida por Deneve. Finalmente, Miria detiene la batalla y dice a las claymores que debían presentarse y decir si han estado en cazas anteriormente. Miria es la primera, diciendo que es la número seis y ha cazado ya seis veces despertados. Seguidamente Helen se presenta como la número veintidós, y nunca ha cazado un despertar. Luego, Deneve se presenta como la número quince, habiendo cazado despertares dos veces. Finalmente, Clare dice no haber cazado nunca despertados, y era la número 47. Esto último provoca la risa de Helen y Deneve, quiénes se burlan de la claymore. Raki les pregunta que encontraban tan gracioso, y Helen le dice que los rangos decían lo fuerte de la claymore, y que cada número representaba una región. Y, ya que la tierra tenía cuarenta y siete regiones, Clare era la claymore más débil de todas.[3] Seguidamente, el grupo se va en dirección al despertar. Caminando en la lluvia, Helen vuelve a molestar a Clare con Raki,
Helen y Deneve mirando a Miria y Clare.png

Helen comiendo un pedazo de carne mientras observa la pelea entre Miria y Clare.

la cuál intenta atacarla nuevamente, siendo nuevamente detenida por Deneve, quién le dice que ella no era rival para su amiga. Miria intercepta la charla, y dice a Helen que deje a Clare tranquila. Resignada, Helen se queja de la decisión de la Organización al enviar a la más débil de las claymore.[10]

El grupo llega finalmente a una cueva, dónde pasaran la noche. Helen decide ir a buscar comida, cuándo Miria y Clare se disponen a pelear para descubrir el poder de la número cuarenta y siete. Cuándo la pelea comienza, Helen llega con un pedazo de pollo, que devora mientras, junto a Deneve, dicen que la claymore era pésima luchando. Al final de la lucha, a pesar de la insistencia de Helen, Miria no acepta marcharse sin Clare. Al otro día, Helen despierta a Clare, y el grupo parte a las Montañas Pablo. Al llegar, el grupo se topa con un humano que dice ser parte de la aldea Lido, la cuál había enviado la petición. Sin embargo, Miria corta a la mitad al hombre, que se transforma rápidamente en un despertar. Miria, muy preocupada, dice que creía que era un simple despertar, pero que con aquél equipo eran incapaces de luchar contra algo tan poderoso. Seguidamente, Helen dice en voz alta a lo que se enfrentaban: un despertar macho.[10]

La cazaEditar

Helen Anime 10.png

Helen durante la Caza a las Montañas Pablo.

En un rápido movimiento, el despertar corta el brazo de Deneve, tirándola al río, y lo devora. Enfadada, Helen ataca al despertar, quién la esquiva repetidas veces, hasta que decide atacarla frontalmente. Sin embargo, Clare se coloca frente al despertar, y es atrapada y golpeada contra el suelo. Enojada, Helen libera su yoki y estira sus brazos, cortando los brazos del despertar, que vuelven a regenerarse. Aprovechando que Helen está de espaldas, el despertar ataca a la claymore, pero sus brazos son cortados por Deneve, quién ya estaba regenerando su brazo perdido. Las claymores comienzan a pelear, mientras Miria les explica que, anteriormente, la Organización también creaba claymores macho, pero que éstos despertaban muy fácilmente. Entonces, el despertar dice a las claymores que las hará sentir la verdadera desesperación, y en un rápido movimiento hiere a Deneve y Clare, para posteriormente herir la espada de Helen.[4] El despertar intenta atacar a Miria, pero esta lo esquiva, poniendo a Helen, Clare y Deneve en un lugar seguro para que se regeneren, y posteriormente comienza a luchar contra el despertar. Al recuperar la conciencia, Helen y Clare levantan sus torsos y observan la batalla. A pesar de la admiración y sorpresa de Helen, Clare le dice que Miria estaba siendo imprudente, ya que su técnica la llevaba al límite de su fuerza y mente. De pronto, Miria es finalmente atrapada por el despertar, quién comienza a torturarla. Helen intenta levantarse para ayudar a su comandante, pero es incapaz debido a su herida. Helen comienza a llorar, diciendo que aquello era la verdadera desesperación. Sin embargo, Clare se levanta, diciendo que había sufrido la verdadera desesperación, y aquello no se le acercaba. Clare se acerca al despertar, y este la ataca, pero es incapaz de darle.[11] Clare esquiva nuevamente al despertar, haciendo a Helen comprender la naturaleza de la técnica: Clare estaba esquivando al despertar incluso antes de que atacara. Miria, sorprendida, se da cuenta que aquella forma era perfecta para luchar contra despertares. Finalmente, Clare se posiciona frente al despertar, y es capaz de colocarse sobre su cabeza. Clare intenta hundir su espada en el cuello del despertar, sólo para descubrir que es muy duro. El despertar patea a Clare, diciendo que era incapaz de descubrir si era poderosa o débil. Entonces, Miria se coloca frente a Clare, y tras esquivar un último ataque del despertar, ambas lo asesinan. Luego, Miria dice que Deneve no está sanando su estómago, por lo que su vida dependía de su fuerza. Miria dice al equipo que tenía algo muy importante que preguntarles: si alguna había sufrido un despertar antes. Clare es la primera en decir que sí, y cuenta su experiencia en Rabona. Helen dice que ella también, así como Deneve. Miria pregunta si alguna causaba problemas, y Helen dice que ella, así como Deneve, lo hacían. La líder dice que, entonces, todas las reunidas habían despertado anteriormente y eran problemáticas. Clare dice que ella no parecía problemática ni una casi-despertada, pero Miria le dice que ella superó su límite en su tercera caza de despertar, dónde descubrió que el despertar era una amiga suya, y que desde ese entonces decidió vengarse de la Organización,[9] y, que tras investigar, encontró el mayor secreto de la Organización. A pesar de esto, Miria no revela la información. Entonces, Clare le pregunta si algo había cambiado en ellas tras semi-despertar. Miria les dice que ahora, tienen más acceso a su energía yoma, y que ya habían despertado, ya que se encontraban en un estado semi-despertado, lo que les entregaba grandes habilidades, como la regeneración acelerada o el alargamiento de miembros. Deneve interviene y dice que no podían simplemente sentarse y ver como despertaban, por lo que dice que será el conejillo de indias, y sobrepasa su límite, diciendo que, si no lo hace, no será capaz de sobrevivir, y le pide que, si despierta, la asesinen. Entonces, la herida de su cuerpo cierra y Deneve es capaz de volver a la normalidad. Entonces, Clare se da cuenta que alguien las estaba observando, pero Miria dice que revisó el perímetro y no vio a nadie, y si estuviera más lejos, sería incapaz de sentirlas. Antes de que el equipo se disperse, Miria les dice que tras el semi despertar podían enfrentarse a cualquier claymore de un dígito entre el nueve y el seis, pero que desde el cinco hacia arriba, eviten todo tipo de contacto. Miria dibuja los símbolos en el suelo, y comienza a decir sus nombres: número cinco, Rafaela; número cuatro, Ophelia; número tres; Galatea; número dos, Beth y número uno, Alicia. Sin embargo, Miria se dice a sí misma que debería haberles avisado sobre Ophelia, la guerrera sedienta de sangre que no se preocupa por sus compañeras. Entonces, el equipo junta sus espadas en un acto simbólico en el que prometían sobrevivir para verse otra vez.[12]

Guerra del NorteEditar

«¡Aún estás viva después de todo! ¡Ha pasado mucho tiempo, Clare!»
―Helen, en Pieta [fuente]
LasDesGN.jpg

El grupo de la Caza a las Montañas Pablo se junta nuevamente.

Cuando Clare llega a Pieta, Helen y Deneve van a saludarla como vieja amiga. Helen se sorprende al ver que Clare es acompañada por una subordinada que resulta ser de un dígito, ya que Clare era la claymore número cuarenta y siete. Entonces, Flora, la número ocho, pide a las veintidós guerreras restantes que se junten, al tiempo que la líder de la misión llega: Miria.[13] Al llegar, Miria dice a las claymores que la misión era asesinar a un grupo de despertares, sorprendiendo a muchas de ellas. De pronto, varias claymores comienzan a pelear verbalmente por motivos diversos, por lo que Flora interviene usando su cortavientos, la técnica llamada más rápida entre todas las claymores. Miria llama a las claymore de un dígito al frente, y divide a las claymores en cinco equipos, liderados por ella, la número seis, Undine, la número once, Veronica, la número trece, Jean, la número nueve, y Flora, la número ocho. Helen es asignada al equipo de Veronica junto con Cynthia, la número catorce, Pamela, la número treinta y cino, y Matilda, la número cuarenta y uno. Seguidamente, Miria deja a las claymores el resto del día libre para conocerse.[14]

En una cueva cercana, el equipo de Pablo se reune nuevamente, juntando sus espadas simbólicamente por su reencuentro. Tras esto, Jean se une al grupo debido a su condición de semi-despertada, y Clare cuenta al grupo todo por lo que han pasado, dejando a todas atónitas, en especial a Helen, que no puede creer por todo lo que ha pasado su compañera en tan poco tiempo. Finalmente, Clare pregunta a Miria cuáles creía eran las posibilidades de triunfar en la misión, a lo que esta le responde que eran cero, ya que la misión incluía asesinar al abisal Isley del Norte, por lo que la Organización había enviado a las claymores que consideraban desobedientes como una barrera de tiempo para preparar un ataque. Mientras, en las afueras de Pieta, un grupo de tres despertares se disponen a atacar.[14]

Primera batallaEditar

Jean: «Terminé, lamento haberte hecho esperar.»
Helen: «Al fin... ¿Yo lo golpeo por arriba y tú por abajo?.»
Jean y Helen. [fuente]
Las claymores sienten esto, y todas se reunen en el centro de la ciudad. Una vez ahí, Miria envía al equipo de Undine a mantenterse en la retaguardia. Pronto, el equipo de Jean es vencido por el despertar insectoide debido a las ganas de Jean de mantener a todas sus guerreras a salvo. Cuando el despertar intenta asesinar a Jean, el equipo de Veronica llega a ayudar.[15] Las guerreras
Helen estira su brazo.PNG

Helen corta los brazos del despertar Insectoide en la Guerra del Norte.

idean un plan, en el que esperarían a que Jean completara su Espada Taladro. Eventualmente, las cuatro guerreras que continuaban luchando, Helen, Jean, Veronica y Cynthia, son heridas. El despertar se da por ganador, sin saber que Jean finalmente había completado de rotar su brazo. Helen extiende su brazo, y hace saltar al despertar. Cynthia y Veronica se ponen frente y detrás de él, y son heridas. Entonces, aprovechando la distracción, Jean posiciona su espada en el estómago del despertar. Helen hace lo mismo, atrapando los brazos del despertar. Ambas atacan, con Helen cortando sus brazos y Jean sus piernas. Cynthia y Veronica saltan nuevamente, y mutilan al despertar.[16]. Helen encuentra a Deneve sin heridas, y ambas se felicitan pro haber terminado la primera batalla sin heridas de gravedad. Poco después, todas las claymores observan a Miria asesinar al despertar rasta. Tras esto, una enojada Undine encara a su líder, quejándose de que la forma de luchar era demasiado arriesgada para las de rangos bajos. Sin embargo, Flora dice que la idea era que todas ganaran experiencia en despertados. Clare dice a Miria que todas ya debían haberse dado cuenta de que con aquél poder no podían triunfar, a lo que esta asiente, y dice que debían usar la desesperada fuerza de animales acorralados para abrirse un camino.[17] Helen va a buscar suplementos para su traje, roto durante la batalla. Al entrar a donde se encontraban los cambios de ropa, se encuentra con Deneve, que le dice que no había nada ahí tras las sospechas de Helen de que alguien más se encontraba en el lugar, desconociendo que se desarrollaba una charla entre Deneve y Undine.[8] Poco después, Helen come una manzana, y se encuentra con Pamela, que lloraba debido a la frustración que le había provocado su débil rendimiento durante la primera batalla. Helen le da una manzana, y le dice que estaba bien que llore, ya que después de todo sólo era humana. Pamela se sorprende ante estas declaraciones, pero las acepta, y, feliz, se come su manzana.

Tras esto, Isley de las Tierras del Norte es notificado por Rigardo de la pérdida de los tres aliados, por lo que decide que las claymores poseían suficiente fuerza como para vencerlos. Entonces, decide enviar a su armada completa a atacar Pieta.[18]

Antes de la inminente batalla, Miria cita a todas las claymores a una habitación. Una vez ahí, les dice que deberían tomar medio supresor de yoki, lo que permitiría que luchen normalmente, pero una vez que sean golpeadas, este surgirá efecto y les permitirá hacer como si estuvieran muertas. Entonces, Flora dice que todo lo que podían hacer era rezar por cuántas fueran posibles, y que estas llevarían el alma de las caídas, y todas las claymores chocan sus espadas en promesa.[5] Luego, Helen, junto con las otras veintitrés guerreras, esperan la llegada de la Armada en la entrada de la ciudad.[18]

Segunda y última batallaEditar

«...esto es completamente diferente a los tres anteriores: Cualidades del yoki, tamaño... absolutamente todo. ¿Cuántas de nosotras seremos capaces de sobrevivir esta vez?»
Miria antes de la segunda batalla [fuente]

Los despertares llegan, y comienza la segunda batalla. Durante esta, Helen, junto a Veronica y Cynthia, se enfrentan contra un despertar de tres ojos. Tras esto, la cuenta de claymores pérdidas llega de cinco, mientras que de despertares tres. Rigardo decide que no puede seguir perdiendo aliados, por lo que, tras identificar a las claymores más poderosas, despierta. Rápidamente se posiciona frente a Cynthia y Veronica, partiendo a esta misma a la mitad. Seguidamente, asesina a Undine, para luego atacar a Jean. Jean dice a Clare que no se acerque y proteja a Flora, justo cuando es golpeada en el estómago. Enfadada, Clare libera su yoki y ataca al Rey León, pero es fácilmente esquivada. En un segundo, Rigardo coloca su uña en la frente de la capitana de Clare, y la parte a la mitad. Finalmente, Rigardo ataca a Miria, la única capitana viva, pero es detenido por el escudo formado por las cuatro de Pablo,[19] El Rey Leon menosprecia al equipo, e intenta nuevamente atacar a la capitana, pero es atacado por Helen, Deneve y Clare. Durante la batalla, Deneve es herida, quedando incapaz de luchar, por lo que Miria se une. Clare y Helen son incapaces de seguir la velocidad de la batalla, dejando a ambas en segundo plano. Miria pierde su velocidad lentamente, por lo que es atrapada por Rigardo. Este último decide que era tiempo de asesinar a la capitana, mientras Clare se acerca para evitarlo. Entonces, Miria golpea el suelo, y el Rigardo se da cuenta que ha perdido el brazo derecho a manos de Clare, con las piernas despertadas.[20] Clare ataca a Rigardo, que pronto se da cuenta que es incómodo luchar con un solo brazo. Sin embargo, al intentar recoger su brazo, Helen agarra su extremidad y la destruye. Durante la batalla, el despertar se da cuenta que Clare es incapaz de controlar su loca velocidad, y que aquél despertar anormal la estaba haciendo más lenta. Rigardo intenta a asesinar a Helen de la misma forma que lo intentó con Miria, pero Clare, logrando controlar su velocidad, lo impide nuevamente. Clare comienza a decir que aquello no era suficiente, y su brazo izquierdo despierta, atacando con más poder a Rigardo. Clare continúa atacando, repitiendo que aquello no era suficiente, y despierta su brazo derecho. Rigardo observa las extremidades totalmente despertadas de Clare, y finalmente esta lo asesina.[21] Helen le dice a Clare que vuelva a la normalidad, pero esta la ataca. Clare le dice que es incapaz de manejar su yoki, y que usara su extensión de miembros para cortar su cabeza. A regañadientes, Helen acepta y ataca, pero es detenida por Jean. Jean le dice a Clare que aquello era una exacta inversa de aquél día, y la abraza, y Clare, involuntariamente, entierra sus armas en su amiga. Jean dice a Clare que estaba agradecida de haberla conocido, y le pide que viva. El yoki sincronizado de ambas explota. Tras esto, Clare observa el cuerpo inerte de la número nueve en el suelo, mientras que el suyo ha vuelto a la normalidad. Clare lo abraza, y se rompe a llorar. Miria se levanta, y cuenta un total de seis claymores conscientes, mientras que un gran número de despertares continuaban vivos. Deneve coge la espada de su capitana, dejando la de su amiga como tumba, y se aleja con su claymore y la de Undine. Las seis claymores de pie, Miria, Cynthia, Deneve, Zelda, Helen y Clare, son rodeadas por los despertares, mientras Miria dice que era el tiempo de cerrar la cortina.[22]

«Empecemos, esta es nuestra última batalla.»
Miria [fuente]

Miria se levanta y dice sentir el yoki de seis claymores. Mientras, Deneve coge la espada de su capitana, dejando la de su amiga como tumba, y se aleja con su claymore y la de Undine. Las seis claymores de pie son rodeadas por los despertares, y Miria dice que era el tiempo de cerrar la cortina.[22] Sin embargo, Clare continúa llorando por la pérdida de Jean, recibiendo una patada de Deneve, sorprendiendo a las guerreras. Ésta le dice que no pierda la vida que ganó al sacrificar a Jean y Flora y que al menos había logrado ya venganza. Clare se levanta, mientras Miria dice que aquella era su última batalla. Sintiendo el yoki de Pieta, Priscilla dice que ya muchas habían desaparecido. Entonces, Cynthia es dejada inconsciente, enfadando a Helen, que dice a los despertares que los mataría a todos. Mientras, Priscilla dice que otra a desaparecido. Finalmente, ésta dice que ya quedan dos luces, más fuertes que las otras, pero muy inconscientes. "Otra ha desaparecido... y ahora, todas las luces han desaparecido", dice finalmente, y la Guerra del Norte finaliza.[23] Después, la Organización menciona que ha caído Pieta, junto con las veinticuatro claymores enviadas.[24] Según informes de la Organización, Helen murió en el campo de batalla, pero su cuerpo no fue encontrado.[2]

Tras la última batalla, Miria llora al sentir tan sólo siete yokis. Helen y Clare la ayudan a levantarse mientras Deneve dice a Miria que aquellas eran las vidas que había salvado, cuando Cynthia, Tabitha y Uma despiertan. Finalmente, Deneve le dice que todas eran afortunadas al tenerla como líder.[5] Poco después, las sobrevivientes entierran a las caídas en el norte, y se quedan a vivir en las tierras de Alphonse, escondiéndose de la Organización.[25][5]

Unidas por las AlmasEditar

Helen tras siete años.PNG

Helen, tras siete años, observando a Clarice.

Al igual que el resto de las Fantasmas del Norte, Helen se quedó en Alphonse, donde suprimió su yoki por años. Gracias a su capacidad de alargar sus extremidades, la anterior número veintidós aprendió la técnica de la Espada Taladro, anteriormente usada por Jean. Tras siete años de la Guerra del Norte, Clarice, la claymore número 47 de su generación, se une a un grupo de caza de despertares, el cuál falla en su misión y es casi asesinado, siendo salvado por gente desconocida. Clarice despierta para encontrar a sus compañeras inconscientes y los cuerpos y sangre de los despertados en el suelo. Caminando, encuentra las espadas de las guerreras caídas en Pieta como tumbas, preguntándose quién podría haberlas arreglado.[25] Al contarlas, Clarice nota que habían diecisiete, lo que quería decir que faltaban siete de las veinticuatro claymores. De cerca, Miria, Helen y Deneve observan a la claymore con cabello de color, mientras Tabitha y Cynthia llegan, diciendo que han curado ya al equipo. Helen pregunta a Miria si debían hacer algo, pero la capitana dice que ella no sería capaz de seguirlas debido a su yoki suprimido. Cuándo Miria pregunta a Deneve dónde estaba Clare y Uma, Deneve dice que ha enviado a Uma a seguir a Clare, ya que sigue buscando a Raki Mientras, Uma y Clare buscaban rastros de Raki en una ciudad cercana.[5] Sorprendentemente, el viaje de ambas claymores tiene resultados[5] tras haber encontrado una mazmorra de esclavos. Tras su descubrimiento, Clare deduce que Raki debía haber ido al sur, por lo que comunica a las Fantasmas que se irá. Miria le dice que aquella era una tonta forma de pensar, y que tome su espada. Entonces, ambas se enfrentan. Durante el duelo, ambas desertoras muestran lo que han logrado durante siete años: Miria ha creado un nuevo espejismo que no requiere el uso del yoki y Clare ha comenzado a usar el cortavientos. Al finalizar la batalla, Miria dice a las Fantasmas que iría junto a Clare al sur a tomar venganza por las caídas en la Guerra. Entonces, Helen dice a Miria que no era la única buscando venganza, y se une al viaje, siendo seguida por Deneve poco después. Tabitha dice que siempre seguirá a su líder, Miria, por lo que iría también, y Cynthia dice que no tenía que hacer nada en Alphonse, y deseaba tomar venganza por Veronica también. Uma, titubeante, dice querer ir también. Entonces, las Fantasmas deciden ir al sur unidas por las almas de las compañeras que cayeron en Pieta.[1]

Durante el viaje, Helen encontró la espada de Hilda, la amiga de Miria, por quién casi despierta. Tras recordar a su amiga, Miria pone la espada en la montaña donde murió, finalmente diciéndole adiós.[26]

Encuentro con el abismoEditar

«Vamos, unidas por las almas de nuestras compañeras que cayeron en el norte.»
Miria, luego que las Fantasmas decidieran ir al sur. [fuente]
Fantasmas Memorabilia.jpg

Las Fantasmas del Norte llegan al sur.

Una vez en el sur, Miria pide inmediatamente a Tabitha que le diga lo que ocurría. Utilizando su gran percepción del yoki, Tabitha siente un total de ocho claymores y dieciséis despertares. Entre las claymores, sentía un grupo que había terminado una caza, y había la menos dos claymores de un dígito. De pronto, aparece Riful, que llega donde se encuentra un grupo de caza de despertares,[27] y ataca a las dos claymores de dígito único: Audrey y Rachel. Sin embargo, ambas logran cortarla.[28] Uma, sintiendo la batalla, menciona lo poderosas que son las claymores. Sin embargo, la batalla cambia drásticamente cuando Riful les revela que su cuerpo real no puede ser cortado de la forma que lo hicieron, por lo que gana ventaja y Audrey y Rachel son torturadas. Miria, Deneve, Helen y Clare van a rescatar cuando la vida de las guerreras está en peligro. Las guerras agarran una claymore cada una, pero al intentar volver, descubren que Clare se había quedado.[29] Clare pide a Riful que le revele lo que ha sucedido recientemente en las tierras del sur. Riful le entrega la información a cambio de que se uniera a ella. Clare dice que lo pensaría, pero tras recibir la información, se niega y el grupo huye.[30] Eventualmente, Clare y las Fantasmas vuelven donde sus compañeras, trayendo con ellas a las claymores del equipo de caza. Entonces, Audrey despierta, y Miria le pregunta si habían completado a Alicia, sorprendiendo a la número tres. Miria da por respondida su pregunta, y el grupo decide retirarse. Antes de irse, Clare pregunta a Audrey que había ocurrido con Galatea, y ésta le responde que desapareció durante la Guerra del Norte, y no habían claymores para ir tras ella, pero que actualmente la Organización la estaba buscando frenéticamente, pero tras siete años, ella debería haber borrado ya su yoki. Clare agradece la información, y las Fantasmas se van.[31]

Poco después, Miata, la guerrera número cuatro, y Clarice son enviadas a asesinar a Galatea.[32]

Sangrienta Agatha y el Gran SecretoEditar

Miata y Clarice llegan a la ciudad de Rabona, donde se enfrentan a Galatea. Sin embargo, de pronto Agatha, el despertar de la anterior número dos, se hace presente, lo que hace que la batalla se vuelve crítica muy pronto. Entonces, las Fantasmas llegan a Rabona.[33] Rápidamente, todas las claymores comienzan a moverse y cortan los pies de la forma cangrejo de Agatha. Agatha observa atónita la técnica de Clare, y ésta le dice que era el cortavientos, técnica usada por Flora. En ese momento, Miria pone a Galatea en un lugar seguro. Tras sacarse la capucha, Miria dice a las Fantasmas que el enemigo era sólo un despertar. Al ver a las desertoras pelear, Miata dice que las siete fantasmas son muy poderosas, resaltando el yoki de Clare y Miria. De pronto, Agatha se enrolla en sus cabellos, formando una gran forma humanoide que ella hace llamar su cuerpo verdadero. Sin embargo, Tabitha dice a las claymores que esto era falso, ya que su verdadero núcleo era su forma humana en constante movimiento. Tras esto, Miria dice que no permitirá que nadie más muera, y usando su nuevo espejismo, parte a Agatha a la mitad de modo horizontal. Tabitha dice que el núcleo se encontraba en el pecho izquierdo, y Uma
Helen en la Batalla de Rabona.jpg

Helen usa la Espada Taladro contra Agatha.

y Cynthia saltan, distrayendo a Agatha mientras Deneve se posiciona sobre la cabeza de Agatha y corta el hombro izquierdo del despertar, gracias a las indicaciones de Tabitha. Entonces, usando su Espada Taladro, Helen destruye el hombro izquierdo de Agatha, liberando al núcleo humano de la número dos. En un rápido movimiento, Agatha agarra a Galatea tras ser cortada por Clare, y dice que se aleje si no quiere que alguien más muera. Clare dice que no tiene a donde huir, y, tras cortar el brazo de Agatha con el Cortavientos, Clare usa la misma técnica y asesina a Agatha.[34]

Clarice observa a las siete desertoras, y se pregunta si eran las claymores que creían haber perdido en la Guerra del Norte. Mientras, Cynthia se acerca a Galatea, cuyo brazo izquierdo había sido cortado, y dice que podía ser regenerado. Entonces, Clarice se levanta y amenaza a las claymores con su espada. Galatea dice a las claymores que su misión era asesinarla, y, dirigiéndose a Clarice, le dice que ya puede hacerlo. Sin embargo, Clarice dice que no puede marcharse después de todo lo que a ocurrido, a pesar de las órdenes de la Organización.Entonces, Miria le dice a Clarice que simplemente no vuelva, y se vuelva una desertora. Durante la conversación, Miria dice que las Fantasmas se quedarán en Rabona temporalmente, ya que estaban ahí para derrocar a la Organización, sorprendiendo a Galatea y Clarice. Galatea dice que ello provocaría una pelea sin sentido entre las guerreras originales y las actuales, además de que, sin la Organización, los humanos quedarían indefensos contra los yoma. Entonces, Miria dice que aquél era el momento para contarles toda la verdad: Poco después de decidir tomar venganza contra la Organización, Miria se encontró con ese dilema, por lo que no tenía material para juzgar, por lo que decidió investigar mientras hacía misiones. Poco después, al sureste de la Organización, encontró una villa muy extraña, que la miraban como si nunca hubieran visto un yoma en su vida. Esto hizo que a Miria se le viniera una idea: los yomas eran creados por la Organización, sorprendiendo a todos los presentes. Miria dice que, de seguro, todas se habían cuestionado la existencia de los yoma en algún momento, y que la Organización había implantado la creencia lentamente. Galatea dice a Miria que aquello era una simple hipótesis, algo sin fundamento. Sin embargo, Miria dice que si la poseía: las claymores, que, a pesar de ser sólo para matar yomas, eran demasiado robustas. Miria dice que no importa en cuántas batallas la use, su claymore nunca sufrió ni una abolladura, por lo que parecía que habían sido creadas inicialmente para matar despertares o otros, y que, a pesar de todos sus viajes, nunca encontró un material cercano al usado en las claymores, lo que le hizo llegar a la conclusión de que esas espadas no eran creadas con nada de esa tierra. Miria dice que así era como la Organización manejaba su empresa: hacía creer que aquella era la única tierra conocida, pero, realmente, había una tierra más grande afuera de aquél mundo, la cuál no estaba precisamente en paz. Aquella tierra estaba en una guerra sin fin entre diferentes países por razones de territorio. La guerra se dividió en dos bandos, uno de los cuáles era considerado como los Aliados de los Dragones, cuya arma poseía una piel sumamente dura, lo que les permitió tomar control de la pelea. Esto hizo que el otro bando creara nuevas armas, lo que les permitió crear un arma que les permite a los humanos convertirse en monstruos. Sin embargo, las armas son muy poderosas, por lo que la investigación se ha movido a aquella tierra más pequeña: Aquella tierra es el laboratorio para los despertares.[35] Miria les dice que fueron primero enviados a la batalla como guerreros especiales, superiores a los demás en todo aspecto, con poderes innatos que despertaban cuándo se enfrentaban a la familia de los dragones, y cuya liberación del yoki era más fácil para mujeres que para hombres: así era como los despertares aparecieron. Sin embargo, debido al cambio de su conciencia, eran incapaces de regresar a sus bases, lo que provocó que la Organización investigara una forma de manipular despertares: el Enlace de Almas de Alicia y Beth. Galatea pregunta a Miria de dónde había conseguido tanta información, y Miria le dice que poseía un informante en la Organización. Posteriormente, Miria dice a las desertoras que eso era todo lo que había descubierto hasta el momento, con las demás aún sorprendidas. Galatea pregunta si podía hacer algo para ayudar, y Miria le dice que su extraña habilidad para sentir el yoki les serviría para conocer las estrategias de la Organización.[36]

Luego, las Fantasmas son invitadas por la ciudad a tomar una bebidas por haberlos salvado, con Helen intentando olvidar su dolor por las revelaciones de Miria y ebria.[36] Tras enterarse de que Raki estaba vivo se dirigía al oeste, Clare avisa a las Fantasmas que deseaba ir en su búsqueda. Miria le dice que vaya, así como a todas la demás, ya que la batalla contra la Organización sea posiblemente la última, pero que debían seguir la regla de mínimo dos juntas. Helen dice que deseaba viajar a su pueblo natal, y invita a Deneve, la que acepta. Miria pregunta a Tabitha, Cynthia y Uma que deseaban hacer, y las tres dicen no tener algún al que ir, por lo que Miria dice a Cynthia y Uma que acompañen a Clare. Clare dice poder viajar sola, pero Miria dice que la regla era de dos compañeras mínimo, y si deseaba viajar sola la obligaría a quedarse, sobretodo con una personalidad como la suya. Finalmente, Miria dice que eviten el contacto con despertares y claymores.[6]

Viajando a MuchaEditar

Helen: «Dime, ¿En qué crees que fallaron?.»
Deneve: «Bueno, hay unas cuantas razones, pero la más grande es dejar que el monstruo las llevara al agua. De esa forma perdieron su única ventaja, que era la velocidad. (...) Primero que nada, el equipo es un error. Aparte de la de dígito único, el resto no tiene experiencia. Supongo que nunca han tenido experiencia en un despertar. Me temo que estan todas entre los números 30 y 40. No siendo capaces de tener el poder requerido. En otras palabras, la falta de recursos de la Organización es el mayor problema aquí.»
— Helen y Deneve, acerca del equipo de la Caza de Dietrich [fuente]

En camino a sus ciudades natales, Helen y Deneve observan a un equipo cazando a un despertar, teniendo a dos guerreras inconscientes y a dos peleando. Helen le pregunta a Deneve cuál había sido su "error", a lo que Deneve dice que había sido dejar que el despertar las llevara al agua, perdiendo así su única ventaja: la velocidad. Entonces, una de las dos guerreras que luchaban es cortada, quedando inconsciente. Preocupada, Helen le dice a Deneve que deberían ayudarlas. Sin embargo, Deneve dice que no deberían, ya que ser vistas por guerreras actuales sería un problema, y que debían tener en cuenta lo que Miria les había dicho. Sin tomarla en cuenta, Helen salta y corta un brazo del despertar, sorprendiendo a Dietrich. Entonces, Deneve se une y corta otro brazo del despertar. Cuándo Dietrich les pregunta quiénes eran, Deneve y Helen la golpean con el objetivo de dejarla inconsciente. Sorprendentemente, Dietrich no se ve afectada por esto. Entonces, el despertar las ataca. Cuándo Helen está en el aire, el despertar la ataca. Dietrich se posiciona atrás de Helen y, cogiéndola de un brazo, la lanza hacia un lugar seguro. Entonces, Dietrich dice que, ya que no habían usado sus espadas al atacarla, quería decir que lo que deseaban no era matarla, y sólo quería que no las vieran, sorprendiendo a Helen y a Deneve. Helen le dice a Dietrich que ambas eran guerreras secretas de La Organización que se encontraban en una importante misión, por lo que no podían ser vistas. Dietrich asimila la información y les pide que, antes de continuar con la batalla, sacaran de ahí a las tres guerreras de su equipo, lo que Helen acepta de mala gana, calificando a Dietrich como no divertida. Tras poner a salvo a las guerreras, Deneve ataca al despertar y le saca los ojos. Entonces, Helen utiliza la Espada Taladro y le destruye la mandíbula, fallando su objetivo inicial, la cabeza. Cuándo el despertar levanta su brazo para atacar a Helen, Dietrich lo corta mientras salta. Increíblemente, Dietrich había utilizado el cuerpo del despertar para impulsarse, logrando así llegar a una gran altura. Mientras cae, Dietrich corta al despertar a la mitad de un sólo golpe.[37] Tras esto, Deneve asume que Dietrich tiene mucha experiencia tratando con despertares. Luego que Dietrich vea que las guerreras de su equipo están bien, agradece a Deneve y a Helen por salvarlas. Cuándo Helen le dice a Dietrich que no le diga a La Organización acerca de ellas, la número ocho les dice que no podría hacer eso, sorprendiendo a las Fantasmas. Entonces, Dietrich les dice que, debido al juramento que hizo con la Organización, ella no podía mentirles y que la mataran para que la Organización no lo sepa. Guardando su espada, Deneve y Helen se rehúsan a hacerle daño y huyen. Sin embargo, debido a sus capacidades de rastreamiento, Dietrich es capaz de seguirlas sin problemas. Al dejar de correr, Dietrich les dice que si fuera secuestrada, no tendría porqué decírselo a La Organización. Molesta, Helen le dice que no les serviría de nada secuestrarla, pero Dietrich le dice que, como habían estado escondidas en el Norte, necesitarían una guía. Sorprendida, Helen le pregunta como es que lo sabe, a lo que Dietrich dice que sólo era una especulación. Cuándo Helen le pregunta que ha ocurrido en siete años, Dietrich les dice que no les recomendaría ir al sur ya que la mitad de los pueblos han desaparecido. Exaltada, Helen le pregunta que había ocurrido con los pueblos. Dietrich le dice que no lo sabía y, que con respecto al sur, hay ahí algo conocido como "El Demonio". Entonces, Helen siente un extraño yõki proveniente de una ciudad cercana a dónde estaban, similar al de Riful, por lo que suponen que es Isley. Helen propone ir a ver que ocurría, sin tomar en cuenta lo que Dietrich les había dicho. Dietrich continúa diciéndoles que no vayan, pero sin escucharla, ambas van a la ciudad.[38]

El Retorno de los ExterminadoresEditar

«¡¿Éste hombre es Isley?!. No puedo detenerme. El no debería ser capaz de detectar nuestro yoki, para él sólo somos gente normal.»
―Helen sobre Isley, poco antes de iniciar la Batalla de Mucha. [fuente]
Al llegar, Helen se pregunta que haría un abisal en una ciudad tan llena de gente, pero Deneve le dice que tenga cuidado, ya que sus ojos continúan siendo plateados, por lo que no podían llamar la atención. De pronto, ambas sienten el abrumador yoki, y se continúan preguntando que hacía un abisal en un lugar tan lleno de gente. Entonces, las Fantasmas avistan al abisal. Abrumada por la presencia, Helen cae al suelo. Isley se acerca, preguntando si le ocurría algo, pero Deneve le responde que su hermana se sentía un poco mal, pero no era nada serio, y agradece su preocupación. El abisal pasa de largo, lo que calma a las guerreras. Sin embargo, Isley ataca de pronto, cortando a Deneve desde el hombro hasta la cintura. Helen se gira, e Isley dice que acabaría con ellas. Mientras,
Helen y Deneve en Mucha.jpg

Helen y Deneve tras la Batalla de Mucha.

Dietrich siente la llegada de los demonios.[38] Isley comienza a destruir la ciudad intentando perseguir a Helen, que utiliza su extensión de miembros para atravesar a Isley a distancia. El abisal de Alphonse devuelve su ataque, pero la anterior número veintidós lo esquiva y lo golpea con su Espada Taladro. Isley maldice a la guerrera, incapaz de seguirla con facilidad debido a su yoki suprimido. Isley, tras ser herido con la técnica de Jean, se gira y estira su mano, mientras la maldice, pero Helen lo corta, mientras entierra su espada en él nuevamente. A pesar de ésto, Helen continúa sintiendo que sería ella quién moriría. Finalmente, la Fantasma se rinde, e Isley da un golpe. Sin embargo, Deneve, regenerada, la salva. Ambas compañeras dejan de lado la posibilidad de huir, y liberan su yoki por primera vez en siete años, y juntas, van a enfrentarse al abisal. Justo en ese momento, los demonios entran a la ciudad.[39] Antes de que un demonio ataque a Deneve, Dietrich, que había bajado para unirse a la batalla, entierra su espada en el estómago de este, y rápidamente se aleja. Cuándo Deneve va a preguntarle que ocurría, Dietrich les grita que no se muevan ni respiran. El demonio se levanta, y comienza a oler a Deneve. Cuándo este desiste y se va, Dietrich les avisa que podían moverse, pero lentamente. Las guerreras se dan cuenta que Isley había tomadu su forma despertada y comenzadu una lucha contra los demonios. Dietrich les grita a las fantasmas que debían huir. Aprovechando un ataque de Isley, las tres huyen. Mientras huían, Dietrich les explica que los "demonios" eran la última arma creada por La Organización para combatir a los seres abisales, poseyendo increíbles capacidades para regenerarse. Las tres finalmente llegan a un lugar seguro, cuando Helen teme perder su ojo, el cuál había sido herido por un demonio. Entonces Deneve le dice a Dietrich que debe explicarles lo que ocurría. Dietrich les explica que, con los restos de los despertares asesinados por Alicia consiguieron crear guerreras, no con carne y sangre yõma, si no que con los restos de los despertares. Continuando, Dietrich les dice que el resultado fue completamente diferente y, más que humanos con partes de monstruos, crearon monstruos con forma humana: no les queda ni una pizca de humanidad, todo lo que tienen es un apetito voraz por sangre y carne, y al erradicar completamente su autoconciencia, fue posible enfocar su apetito en un tipo particular de carne. Cegadas y con las bocas cosidas, las criaturas no sabían hacer más que buscar y destruir su presa. Fueron modificadas para que no liberen yõki, pero al costo de no poder sentirlo ellas mismas, y sólo vagaban por las tierras del sur buscando el aroma que fueron entrenadas para rastrear. Entonces, para sorpresa de Las Fantasmas, Dietrich les revela que el aroma que perseguían era un pedazo de Isley que encontraron tras su pelea con Luciela. Además, les revela su verdadero nombre: Devoradores de Abisales, mientras, los demonios finalmente descosen sus bocas[40] para enfrentarse a Isley. Ambos se enfrentan, mientras Dietrich les explica a las Fantasmas que los devoradores estaban hechos con los once despertares que habían luchado en la Batalla en los Cuarteles de la Organización, y que los nuevos seres eran capaces de asimilar la experiencia de sus compañeras, lo que les había permitido ganar la capacidad para vencer a Isley, y les revela que la razón por la que Isley estaba en la ciudad tan llena de gente era porque estaba herido tras una batalla anterior con los demonios. Entonces, Deneve dice a Helen que iban a cancelar el viaje a Mucha e irían al oeste en busca del grupo de Clare para que su ojo fuera regenerado por Cynthia. Luego que Dietrich les diga que la Organización estaba trabajando en hacer que los devoradores siguieran el olor de Riful, las tres guerreras sienten la muerte del abisal.[41]

Poco después, Deneve pide a Dietrich que vaya a Rabona. Ahí, Dietrich se encuentra a Miria y Galatea, a quién identifica como la desertora. Dietrich dice a ambas que ha ido a entregarles un mensaje de Helen y Deneve, en el cuál les revela su situación y habla acerca los devoradores. Miria pregunta a la claymore que eran, pero Dietrich se rehúsa a decirlo y se va de Rabona, jurando su lealtad a la Organización.[42]

El Desastre de LautrecEditar

Mientras Helen y Deneve van en busca del equipo de Clare, ésta se encuentra con la fusión entre Rafaela y Luciela en la Segunda Guarida de la Bruja. Tras una intervención mental, la fusión despierta nace el Destructor.[43][44] Deneve y Helen sienten el yoki de Clare entre la nueva entidad. Cynthia y Uma, que se encontraban cerca, sienten el yoki de las otras Fantasmas. Cuando Uma libera su yoki para que su pierna sanara más rápido, Helen y Deneve sienten la presencia del otro dúo y van a juntarse con ellas. Al juntarse, el grupo ve el recién nacido Destructor, cuya forma era parecida a la de Teresa y Clare, mientras Cynthia regenera el ojo de Helen. Deneve siente como el yoki del Destructor superaba con facilidad el de Riful e Isley. De pronto, Helen corta la regeneración, diciendo que estaba bien, y que el resto lo haría ella, ya que tenían que traer a Clare de vuelta. Helen y Deneve van a salvar a su compañera, mientras Cynthia descansa y Uma se queda con ella.[45] Entonces, el Destructor libera de sus boca un halo de una especie de proyectiles. Helen y Deneve finalmente encuentran a Clare, cuando el Destructor libera sus Roces Parasitarios. Las tres desertoras logran esquivarlo, pero Clare les dice que aquello recién había comenzado, cuando los Roces comienzan a transformarse en Encarnaciones de Destrucción.[46] Helen observa, sorprendida de que todos fueran despertados. Una Encarnación rápidamente se posiciona frente a Helen, y cuando este ataca, Clare salva a su compañera usando el Cortavientos. Sin embargo, tras haber destruido el brazo del ser, este ataca. Aprovechando que el monstruo se enfrentaba a las dos guerreras, Deneve se posiciona en su cabeza y lo corta, cuando de la herida emanan más Roces Parasitarios, golpeando el brazo de la anterior número quince. Deneve lo ignora, pero pronto se da cuenta de que los proyectiles estaban intentando infectarla, por lo que rápidamente se corta el brazo. De pronto, Helen aparece, cortando la cabeza de la Encarnación con su Espada Taladro, haciendo que éste libere Roces Parasitarios de la nueva herida, con Helen siendo salvada por Clare nuevamente. Entonces, la anterior número cuarenta y siete les revela que aquellos seres no podían ser calificados como vivos, ya que son sólo fragmentos del Destructor, por lo que sólo usan su energía hasta que les acaba, y dejan de funcionar. Sin embargo, podían usar la energía de otros seres vivos infectándolos, y de esa forma, funcionar indefinidamente, por lo que el mejor plan que podían tener era cortarlos lo más que puedan hasta que dejen de funcionar. Entonces, las Encarnaciones rodean a las desertoras, con Helen y Deneve mencionando la similitud de su situación con la Última Batalla de la Guerra del Norte.[47] Eventualmente, las tres guerreras lo logran, y Helen cae exhausta al suelo. A pesar de esto, Helen se levanta muy contenta, diciendo que lo que contaba era que habían ganado. Sin embargo, sus dos compañeras no le devuelven la sonrisa, y le hacen ver que el Destructor aún tenía Roces que lanzar, y no se detendría hasta que se le acabara la vitalidad.[48] Mientras esperan la llegada de los Roces, Clare siente el yoki de Priscilla, pero es incapaz de identificarla.[49] La segunda ráfaga de Roces comienza, y Clare usa su Percepción Preventiva para sentir a donde golpearían, salvando a sus compañeras. Clare continúa pensando en el yoki que siente, hasta que se da cuenta de que es Priscilla. Clare libera su yoki, sabiendo que su enemiga estaba cerca. Entonces, ambas vuelven a verse cuando, entre los Roces Parasitarios, aparece Priscilla caminando tras asesinar a Riful.[50] Priscilla identifica a Clare como la escencia que siempre sintió en Raki, y seguidamente la anterior número cuarenta y siete la ataca, pero es fácilmente detenida por la anterior número dos. Priscilla menciona que asesinaría a Clare con sus propias manos, por lo que Helen la ataca con su Extensión de Extremidades, pero Priscilla agarra su brazo. Sin embargo, Clare vuelve a tomar posición tras la intervención de Helen, y logra cortar un brazo de su enemiga. Deneve le dice que se vayan, ya que Priscilla era demasiado poderosa, pero Clare le dice que se alejen, ya que daría su humanidad para asesinarla, ya que eso era la única meta de su vida. Helen le grita a su compañera que no diga idioteces y que recuerde a Raki, la razón por la que había dejado Alphonse. Clare le dice que la única razón por la que quería verlo era para decirle adiós, y supera su límite, y, al igual que en Pieta, despierta sus extremidades. Clare ataca a Priscilla, y logra cortar todas sus extremidades. Sin embargo, de pronto vuelve a la normalidad, y es herida por Priscilla.[51] Helen y Deneve observan atónitas, con Helen diciendo que ella debería haber despertado. Clare intenta superar su límite otra vez, pero éste se revierte inmediatamente, mientras Deneve explica que Clare era quien estaba revirtiendo inconscientemente su despertar debido al trauma generado por la muerte de Jean en la Guerra del Norte. Entonces, Deneve coge su espada y dice a Helen que vayan a salvar a Clare. Usando los Roces Parasitarios como arma, ambas claymores distraen a Priscilla cortando las varas para que liberen más Roces. Entonces, los Roces toman forma de Encarnaciones de Destrucción.[52] Priscilla continúa siguiendo a las desertoras, destruyendo fácilmente a las Encarnaciones que se ponían en su camino. Deneve lanza a Clare a Helen para que la mantenga a salvo, decidiendo enfrentarse al Monstruo de un Sólo Cuerno, a pesar de las negativas de Helen de dejarla hacerlo sola. De pronto, un infectado Dauf aparece, atrapando a Priscilla. Al comenzar a golpear al despertar, Dauf deja caer el cadáver de una mujer al lado de Helen. Entonces, Priscilla destruye el brazo del infectado, y toma finalmente su forma despertada.[53] Aprovechando el nuevo duelo, Helen y Deneve escapan junto a Clare en dirección del Destructor. Observando la batalla, Helen menciona a Deneve que era posible que el anterior compañero de Riful asesinara a Priscilla, pero Deneve le responde que era imposible, ya que, debido al poder de Priscilla, no importaba cuánto ella pareciera vencida, siempre ganaría. Eventualmente, Priscilla asesina a Dauf tras recuperar sus memorias, dirigiéndose a acabar con "Teresa por segunda vez".[54] Sintiendo como rápidamente se acercaba el despertar, Deneve lanza su espada contra el Destructor, haciendo que lance varios Roces Parasitarios en su dirección. Sin embargo, cuando un Roce golpea a Priscilla, ésta fácilmente alarga sus brazos, destruyendo la estructura del Destructor. A pesar de que Helen creía que la entidad había sido asesinada, Deneve se da cuenta pronto de que aquella no era la verdadera forma del Destructor, y la anterior parodia de Teresa y Clare se transforma en un deforme núcleo de color oscuro, que roza a Deneve, cortando su brazo con increíble facilidad. Helen evita que éste lo golpea, y observa como la masa de yoki absorbe la vida de los árboles de los bosques de Lautrec, así como de todo lo que tocaba, cortando pronto el brazo de Deneve nuevamente, quién se ve incapaz de regenerarse otra vez. Entonces, Deneve pregunta a Helen donde estaba Clare, y ambas se dan vuelta, descubriendo que sólo el torso de la anterior número cuarenta y siete estaba ahí. Clare es agarrada por el Destructor,[55] mientras pide disculpas a sus compañeras. De pronto, una triunfante Priscilla se hace presente, deseando terminar "el juego". Helen, devastada por Clare, ataca al despertar con su Extensión de Extremidades, pero es atrapada por el Monstruo de un Sólo Cuerno. Deneve da a Priscilla una ataque desesperado por la espalda, sólo para ser atrapada con facilidad. Entonces, cuando Priscilla pregunta que había ocurrido con Clare, Helen le da a conocer que había muerto. Una atónita Priscilla ataca salvajemente a la anterior número quince, preguntándose porque había hecho toda esa persecución si su presa había muerto tan fácilmente, cuando parte del Destructor le atraviesa el estómago. Aprovechando la confusión, Helen logra salvar a Deneve, y ambas salen del desastre que se desarrollaba en los bosques de Lautrec: El Destructor, que estaba enguyendo todo el bosque, estaba ahora devolviéndose al centro, en busca de Priscilla. Eventualmente, las dos desertoras logran salir del bosque, cuando Deneve comienza a perder el control de su yoki, que es calmado por una recién aparecida Uma, que había aprendido a sincronizar el yoki. Dietrich aparece, aconsejando que se alejaran del lugar. Pero Uma se da cuenta de que Clare no se encontraba ahí, pero a pesar de las sospechas de Cynthia de la muerte de su compañera, Deneve les revela las últimas palabras de Clare, y cómo se había fusionado con el Destructor en orden de salvarlas y acabar con Priscilla de una vez.[56]

Al mismo tiempo que todo ocurría, poco después de que Dietrich dejara Rabona, el tercer día del mes de Shinrou, Miria decidió dejar la Ciudad Santa, y atacó la Organización. A pesar de inicialmente acabar fácilmente con todas sus oponentes, sus recuerdos por Hilda la traicionaron luego de que Raftela usara su Control Sensorial.[57][58]

Crisis en la Ciudad SantaEditar

DeneveHelen.jpg

Helen lucha junto a Deneve durante la Crisis en la Ciudad Santa.

Sintiendo una gran cantidad de yomas y despertares en la Ciudad Santa de Rabona, Deneve, Helen, Uma, Cynthia y Dietrich se dirigen al lugar, que estaba siendo defendido por Tabitha, Galatea, Miata, Clarice y los guardias de la ciudad. Uma y Cynthia van a ayudar a Galatea, mientras que Helen y Deneve ayudan a Tabitha. Poco después, la batalla acaba, dejando a todos los yomas y despertares muertos. Helen pregunta la naturaleza del ataque a Tabitha, y seguidamente Deneve se da cuenta de que Miria no estaba ahí. Galatea revela a las Fantasmas que su capitana había ido a la Organización, y debido al ataque, probablemente había fallado y había muerto. Galatea se da cuenta de que Clare tampoco estaba, pero Helen les dice que Clare no estaba muerta aún,[59] y seguidamente muestra a Galatea la masa de yoki en la que se había transformado, que habían llevado a las afueras de Rabona, tras relatarle todo lo sucedido. Helen explica que, tras un gran golpe donde se desarrollaba el duelo entre el Destructor y Priscilla, lo único que había quedado entre las ruinas era aquello. Galatea se acerca, y comienza a leer el yoki de la entidad. A pesar de que el anterior Ojo de la Organización sólo revela que aquella masa de yoki tenía un pequeño yoki, Galatea se da cuenta de que el yoki de ambas, Clare y Priscilla, se encontraba dentro, y que liberar a Clare significaría liberar a Priscilla también, ya que era la anterior número cuarenta y siete quién mantenía el poder del Monstruo de un Sólo Cuerno sellado. Entonces, ambas sienten el enfrentamiento de dos espadas. Helen rápidamente corre al encuentro, donde Deneve se enfrentaba a Tabitha. El Ojo de las Fantasmas es fácilmente superada por el Doble Esgrima de la anterior número quince, pero antes de que pueda hacerle daño, ambas son detenidas por sus compañeras. Deneve envaina sus espadas, y dice que simplemente estaba demostrándole a Tabitha, quién deseaba ir a la Organización, que no podía ir sola con ese poder. Deneve comienza a decir que Miria era una idiota, destruyendo el plan de las Fantasmas al abandonarlas y dirigirse sola a los Cuarteles de la Organización, por lo que Tabitha le da un puñetazo. Deneve se gira, y dice a su compañera que debería ir a darle ese puñetazo a Miria por si misma, y le dice a Galatea que no eran buenas para darse por vencido y aceptar la muerte de su capitana, y todas las Fantasmas aceptan entusiastas las ideas de ir en busca de Miria. Entonces, Dietrich aparece frente a las Fantasmas del Norte, mientras Deneve le agradece la ayuda, diciéndole que ya había pagado su deuda, pero Dietrich pregunta si lo ocurrido en Rabona había sido planeado por La Organización. Deneve le dice que todo lo que las Fantasmas habían aprendido, lo habían aprendido al sentirlo con sus espadas, oírlo con sus oídos y verlo con sus ojos, a diferencia de Dietrich, por lo que su respuesta sería inútil para ella. Sin embargo, Dietrich revela que su pueblo había tenido el mismo problema que Rabona, luego que viera al jefe de la aldea pelear contra un Hombre de Negro. Al huir de la ciudad, Dietrich cayó frente a un hombre de negro, y es por eso que siente que debe su vida a La Organización. Entonces, al comenzar a llorar, Dietrich repite su pregunta a Deneve. Deneve le ofrece unirse a ellas, para poder ver con sus propios ojos, oír con sus oídos y sentir con su espada. Dietrich da un paso adelante y comienza a caminar con las Fantasmas, uniéndose a la búsqueda de Miria. Mientras, Galatea, quién nunca creyó en la Diosa de Rabona, reza por que las seis guerreras vuelvan vivas, y con una séptima si era posible.[60]

Las Garras del DemonioEditar

Artículo principal: Ataque al equipo de caza de Anastasia
«Espera... Hay alguien con un yoki extraño acercándose a esas cuatro.»
Tabitha. [fuente]

Caminando por las montañas de camino a los Cuarteles de la Organización, Tabitha siente la presencia de un grupo de claymores, a las que Dietrich identifica como Anastasia, la número siete, y su equipo, asignadas al norte, a quiénes probablemente llamaron para atender la Organización debido a los sucesos. Entonces, Tabitha siente una extraña presencia acercándose: humanos mitad-yoma.[61] Cuándo el equipo está en un estado crítico, las Fantasmas aparecen,[62] enfrentándose con facilidad a los despertares, mientras Anastasia y Nike observan atónitas la fuerza de aquellas que luchaban. Cuando ambas se unen a la batalla, Nike se une a Helen, ambas asesinando a un despertar. Deneve intenta cortar la cabeza de un despertar, pero falla y corta uno de sus brazos, dirigiéndose al lugar donde se encontraban Uma y Cynthia, pero la primera lo asesina fácilmente, a pesar de la poca confianza en su fuerza. La batalla acaba, al mismo tiempo que Cynthia termina de regenerar a Phina. Anastasia pregunta que hacían tantos despertados ahí, lo que hace que Deneve se de cuenta de algo, pidiendo a Tabitha que busque yokis muy pequeños. Finalmente, esta descubre un grupo de pequeñas esencias no muy lejos de ahí. Entonces, Deneve dice que aquellos seres mitad-humanos mitad-yoma no eran claymores, si no que simplemente despertaban, y que los despertados que atacaron Rabona y el pueblo de Dietrich eran los mitad-humano mitad-yoma, y que probablemente estos son colocados a fuera de las ciudades para que, al despertar, ataquen, y de esa forma la gente envíe peticiones a la Organización y esta recolecte dinero. Entonces, Anastasia se da cuenta que ellas eran las sobrevivientes de la Guerra del Norte, y estaban ahí para derrocar a la Organización, por lo que les pregunta que harían con las guerreras que se les opongan. Deneve le dice que las enfrentarían y vencerían, pero no tomarían sus vidas, lo que hace sonreír a Anastasia y les ofrece enseñarles el camino a la Organización en paga por lo que hicieron. Deneve pide a Tabitha que elija el camino a seguir: La Organización o el Centro de Investigaciones.[63] El ojo de las Fantasmas decide atacar el centro, ya que era lo que habría hecho Miria, y las Fantasmas, ahora junto al equipo de Anastasia, destruyen el lugar. Helen lucha junto a Cynthia. Al mismo tiempo, comienza la Rebelión de Claymores.[64]

Rebelión de ClaymoresEditar

EncaminándoseEditar

«Maldición, que sucede con ese extraño e inmeso yoki que de repente apareció en medio de la Organización.»
Deneve [fuente]
Helen en el Capítulo 115.PNG

Helen siente la llegada de las Tres Guerreras Prohibidas.

Cuando las claymores activas de la Generación de Clarice descubren que eran incapaz de asesinar a Miria, quién las había dejado vivir, todas se unen a ella con un solo pensamiento: que tenía un motivo. Entonces, Miria se levanta y comienza la rebelión.[64] Inicialmente, las claymores se enfrentan a los Devoradores de Abisales,[65] pero cuando éstas son capaces de vencerlos, Dae libera a las tres claymores que había revivido: Hysteria la Elegante, Roxanne del Amor y el Odio y Cassandra la Comedora de Polvo. El gran y abrumador yoki emitido por las tres anteriores número uno es sentido por Helen y las Fantasmas, quiénes apresuran su paso.[66]

Mientras las Fantasmas se acercan a la batalla, Cassandra despierta y se enfrenta a Roxanne, mientras Miria se enfrentaba a Hysteria. Cuando las dos revividas que seguían con mente humana son heridas de muerte, ambas despiertan como forma de regenerarse. Cassandra continúa su duelo con Roxanne, mientras Hysteria y Miria comienzan una nueva batalla.[67] Entonces, cuando Miria decide despertar para acabar con Hysteria, Helen y las Fantasmas llegan, uniéndose al duelo.[68]

Enfrentándose al abisalEditar

Deneve presenta a Anastasia y Dietrich a Miria, y seguidamente la capitana del equipo pide a sus compañeras que le presten su fuerza. Las Fantasmas sonríen, mientras Anastasia anuncia que había terminado. Entonces, Helen y las desertoras se elevan en el aire, volando sin apoyo, ante la vista sorprendida de Miria, y atacan a Hysteria. Usando su Extensión de Extremidades, Helen ataca a Hysteria, quién lo esquiva con facilidad. Sin embargo, cuando la anterior número uno intenta atacar a Helen, Anastasia y Nike la atacan desde atrás, cortando a las dos claymores de la Generación de Clarice que había atrapado, que son agarradas por Helen y Anastasia. Seguidamente, Hysteria intenta atrapar a sus anteriores rehenes, pero es detenida por Deneve, que aprovecha la distracción de la nueva abisal para llamar a Tabitha, quién la ataca por atrás. Ya que no había liberado su yoki durante siete años, Tabitha es capaz de posicionarse justo atrás de Hysteria sin ser notada y corta sus Alas. Viendo aquello como la oportunidad perfecta, las guerreras atacan al despertar, pero esta se mueve rápidamente hacia el suelo, y libera su abrumador yoki. Entonces, Miria grita a sus compañeras que esquiven el ataque, pero Hysteria salta demasiado rápido, cortando la brazo y pierna de Nike, y parte del torso y cara de Deneve. Utilizando una sorpresiva velocidad, Hysteria es capaz de herir a Dietrich en el abdomen y evadir todos los ataques. Miria explica que Hysteria había usado la Tracción,[69] que habilitaba el uso de su verdadera velocidad al posicionar sus extrañas piernas en el suelo desde el aire, y de esa forma ser capaz de cambiar de dirección o detenerse, la misma función que tenían las piernas de Clare durante su semi-despertar en el Duelo en Pieta. Entonces, Uma y Cynthia, que se preocupaban de ayudar a Miria, van a regenerar a sus compañeras más heridas, cuando Anastasia es golpeada y atrapada por la abisal, que dice a las Fantasmas que perdonaría la vida de la guerrera que sacara la Espada Claymore que tenía enterrada en su garganta, a lo que Nike se ofrece. Cuando Miria descubre como son capaces de volar las guerreras (debido al Vuelo Alado), Nike comienza a sacar la espada lentamente, y cuando finalmente lo hace, Tabitha y Deneve sacan a Anastasia, pero cuando Nike pretende enfrentarse a Hysteria, ésta la ignora, manteniendo su promesa, y se dirige directamente a las Fantasmas, cuando Miria lo evita al saltar sobre su cuello. Entonces, ambas comienzan nuevamente su concurso de velocidad, ésta vez en el cielo. Mientras, Deneve revela al grupo que el plan de Miria era llevar a Hysteria al centro del duelo entre Roxanne y Cassandra.[70] Mientras se enfrentan, Hysteria continúa intentando apoyar sus piernas en el suelo, lo que es evitado nuevamente por Helen. Sin embargo, pronto Hysteria pierde gran parte de su coraza externa, al tiempo que regenera sus alas, lo que le permite utilizar su velocidad natural incluso en el aire. Sin embargo, pronto las Fantasmas terminan de idear el plan, colocando cabellos a través del campo de batalla. Miria se posa en una trenzadura de ocho cabellos, que estaba justo en el centro de la Batalla de Abisales. Las ocho guerreras, Deneve, Helen, Anastasia, Nike, Tabitha, Cynthia, Uma y Dietrich, agarran un cabello cada una, y sincronizando sus yokis con éste, son capaces de funcionar como las "alas" de Miria y lanzarla a una increíble velocidad,[71] y de esa forma, es capaz de superar la velocidad de Hysteria, aún por un momento, al mismo tiempo que Roxanne lanza una nueva ráfaga de cuchillas. La anterior número 1, incapaz de alcanzar a Miria, es golpeada por una cuchilla, atravesando su estómago. Cassandra, creyendo que es parte del cuerpo de Roxanne, muerde a Hysteria, dándose cuenta muy tarde de que no era su enemiga. Inmediatamente después, acaba con la vida de Roxanne, mientras Miria observa el cuerpo moribundo de la Elegante, quién es capaz de recordar sus últimos momentos durante la Masacre de la Montaña Rockwell. Recordando cómo murió a las manos de una guerrera sonriente, el brazo de Priscilla, que había sido utilizado para revivir a la número 1, identifica a la guerrera como Teresa, y la conciencia hace que el yoki de Hysteria explote. De pronto, un espectro con la forma de Priscilla aparece en el campo de batalla. Identificando al monstruo contra el que se enfrentaron en el Desastre de Lautrec, Helen y Deneve rápidamente la cortan, haciendo que desaparezca. Entonces, Deneve le dice a Miria que, a pesar de la muerte de Hysteria, sus problemas aún no habían terminado, hablando acerca de Cassandra. Sin embargo, la Comedora de Polvo las ignora y se va del lugar. Entonces, Helen concluye que se debía a que Roxanne ya había saciado su hambre. Seguidamente, las cadetes aparecen, mientras Raki se presenta ante las guerreras como el acompañante de Clare siete años antes.[72] Tras presentarse, Raki explica a las guerreras que había sido asignado para las Gemelas sin identificar para ayudar a las cadetes a huir, pero justo después de que las Tres Guerreras Prohibidas despertaron, todo el personal había huido de los cuarteles. Aprovechando, Helen, Deneve y Miria se infiltran en los edificios.[73]

El fin de la RebeliónEditar

«Rimt tenía la más grande responsabilidad en la Organización. La responsabilidad por la Rebelión de las Guerreras y el perder a la misma Organización es extremadamente pesada. Para el pudo haber sido una cuestión sobre donde morir.»
Miria. [fuente]

Deneve, Helen y Miria se adentran en los Cuarteles de la Organización, donde descubren que lo que había dicho Raki era verdad; el personal de la Organización se había escapado, dejando las facilidades abandonadas. Entonces, Miria dice a sus compañeras que se separen y asesinen a cualquier miembro de la Organización que encuentren, y envía a Deneve al este y a Helen al oeste. Ni Helen ni Deneve encuentran a nadie. Al volver, ambas descubren que Miria había encontrado a Rimt, que se había quedado atrás ya que era el quién estaba a cargo de la Organización y de las guerreras, la responsabilidad de la Rebelión era suya, por lo que iba a morir de todos modos, en un laboratorio subterráneo escondido, y había cortado su cabeza. Miria no les revela que había descubierto a dos miembros de los Asarakam. Entonces, Helen, Deneve y Miria dejan el lugar. Poco después, todas las guerreras rebeldes observan la llegada de la líder de la Rebelión, observando felices y satisfechas cuando Miria levanta la cabeza de Rimt, marcando aquél día como el momento en que la cortina cae sobre la larga historia de la Organización.[73]

RakiEditar

Tras esto, Deneve da a conocer a Miria y Raki acerca de la situación de Clare. Miria especula que Cassandra estaba dirigiéndose a Rabona para liberar a Priscilla de la masa formada por el Destructor tras el Desastre de Lautrec. Helen dice que podían atacar a Cassandra antes de que ésta llegara a la Ciudad Santa, pero Miria dice que era mejor que llegaran a Rabona antes y liberaran a Clare y Priscilla. Raki dice que podían viajar en un barco secreto de la Organización que podían usar para evitar a Cassandra y viajar por la costa sur. El grupo acepta, y Miria pide a Raki que las acompañe, ya que cree que su voz podría ayudar a liberar a Clare de la masa, y Raki acepta. Entonces, Deneve se saca su camiseta, mostrando al humano su estigma, diciéndole que todas las claymores, sin excepción, tenían su cuerpo así, y que cuando Clare saliera de la masa podía aparecer de esa forma, y que si entonces, aún era capaz de verla con los mismos ojos, quería que la abrazara con todas sus fuerzas. Molesta, Helen lanza a Deneve su camisa, diciéndole que se tapara, ya que estaba asustando a todos. Poco después, Uma, Tabitha y Cynthia se unen al grupo, diciendo que todas deseaban ir a salvar a Clare.[74]

Esperando al abisalEditar

«¡Impresionante! De verdad llegamos de la Organización a Rabona en menos de diez días. ¡Si hubiéramos caminado nos habría tomado al menos 20 días! ¡Los barcos son espléndidos!.»
―Helen, al llegar a Rabona [fuente]

Tras diez días de viaje, el grupo llega a Rabona. Eufórica, Helen remarca que habrían demorado más de veinte días si hubieran viajado a pie. Entonces, a pedido de Miria, Tabitha lee el yoki de la zona, revelando que, debido a la velocidad de la abisal, habían llegado unos seis o siete días antes. El grupo comienza a avanzar cuando Raki nota la presencia de una joven mujer. Raki le pregunta si deseaba ir a Rabona junto a ellos, pero ésta se rehúsa, diciendo que la ciudad había sido evacuada hace unos días. Cuando Raki intenta acercarse más, Deneve lo detiene, diciendo que, si bien parecía no tener el propósito de atacarlos, era mejor mantener distancia. Al mismo tiempo, el humano nota que habían decenas de mujeres y hombres rodeando Rabona, y Deneve le revela que eran todos despertares, y Miria añade que eran, además, superior al promedio, probablemente siendo todos de un dígito y cercanos. Tabitha percibe que, si bien la ciudad estaba vacía, Galatea, Clarice y Miata seguían dentro. Cuando Helen pregunta que hacían ahí todos esos despertares, un hombre revela que estaban ahí por curiosidad; el más poderoso despertar de la historia estaba ahí. Además, querían conocer al grupo que había acabado con la Organización. Entonces, Miria dice al grupo que vayan a Rabona, diciendo a su grupo que el hombre con el que habían hablado era Chronos, anterior número 4, quién iba con el era Lars, anterior número 6, y la mujer con quién habían hablado primero era la anterior número 2, Octavia, por lo que, si no los trataban con cuidado, ese grupo podía ser más peligroso que Cassandra. Finalmente, el grupo llega a la Ciudad Santa, encontrándose con sus compañeras. Cuando Miria pregunta a Galatea porqué los ciudadanos habían evacuado, ésta los lleva a donde se encontraba la masa de Yoki que solía ser el Destructor. La masa ahora tenía una forma humanoide, claramente la de Priscilla. Según Galatea, había tomado esa forma hace unos diez días, y habían evacuado la ciudad como medida de seguridad. Seguidamente, Miria dice a la anterior Ojo que debía hacer una reunión con todos aquellos que estén en la ciudad para revelarles todo lo que iba a ocurrir. Una vez ahí, Miria informa acerca de la llegada de Cassandra. Poco después, Clarice revela que deseaba quedarse y luchar por la ciudad, a lo que Helen responde como una tontería, ya que alguien "con cabello de color" no podría hacer nada. Sin embargo, Miria acepta, y Deneve dice a la anterior número 22 que se vaya a disculpar con Clarice después. Al final de la reunión, Sid revela a las guerreras que había ido a las ruinas de Pieta y traído algo para ellas.[75]

Mientras, en la noche, los Veteranos sienten como Cassandra comienza a avanzar más rápido.[75]

El Regreso de la GuerreraEditar

Las claymores reciben lo que Sid había encontrado en Alphonse: sus uniformes Claymore. Al ponérselo, Helen ríe, diciendo que aquello era "enfermizamente familiar". Decidiendo liberar a su compañera, las Fantasmas del Norte se vuelven a poner sus uniformes claymore, traídos por los guardias de Rabona desde las ruinas de Pieta, y junto a Raki y Galatea, se acercan a la masa de yoki. Galatea dice que, realmente, liberar a Clare en aquellas condiciones, cuando su yoki se había desvanecido hace días, era imposible. Raki se acerca, con Galatea gritándole que un humano no podía hacer nada frente a un Despertar. Sin embargo, Deneve y Miria le dicen al anterior Ojo que Raki había ido a Rabona sólo para hacer aquello, el momento que había esperado durante siete años. El humano toca la masa de yoki, diciéndole que a pesar de haber crecido casi tan alto como Galk y que ya hayan pasado siete años desde su separación, sus manos estaban temblando. Entonces, el Destructor ataca a Raki. Las claymores intentan ayudar a Raki, pero éste les dice que la masa sólo estaba estudiando su cuerpo, y no había golpeado ningún punto vital; Clare estaba realmente ahí. Las armas del Destructor dejan el cuerpo de Raki, mientras éste dice que Clare era quién estaba intentado desesperadamente suprimir la parte salvaje de la entidad. Raki recuerda el momento en el que Clare había despertado en la Catedral de Rabona, y cómo desde ese momento había decidido volverse fuerte para ayudarla, y a pesar de haberse vuelto muy fuerte, seguía siendo el mismo niño de ese entonces, y que, por ende, diría lo mismo que hace siete años: Que estaba feliz de haber sido capaz de viajar con ella, y deseaba estar junto a ella por siempre. Entonces, el Destructor libera su yoki y comienza a fragmentarse, liberando a Clare, que toma la mano de Raki y cae en sus brazos. Sin embargo, las Fantasmas notan que no había herida en ella, y rápidamente se acercan a la claymore cuando un tajo se forma en toda la parte frontal de su cuerpo; el Estigma se había abierto. Deneve, junto a Cynthia y Uma, rápidamente cocen su herida, evitando que sus órganos se caigan, mientras la anterior número quince explica a Raki que aquél estigma se formaba tras obtener la sangre y carne yoma, y era la única herida que las guerreras eran incapaces de cerrar, por lo que la Organización simplemente las cocía y les dejaba el Estigma para siempre. Con el estigma totalmente cerrado, Clare abre finalmente sus ojos, y observa a sus compañeras, seguidamente girando su cabeza y viendo a Raki por primera vez en siete años. Raki comienza a llorar, y abraza a la guerrera, finalmente reencontrándose.[76]

ReuniónEditar

«Verte así después de tanto tiempo me recuerda lo incompetente que solías ser. Y pensar que tu sabías acerca de ese monstruo todo este tiempo y has hecho todo esto con la idea de vengarte a escondidas. Es verdaderamente ridículo.»
―Helen, a Clare durante la reunión [fuente]

Inmediatamente tras la liberación de Clare, Priscilla deja el Destructor, con la entidad luchando por tomar dominio del cuerpo. Ambas se enfrentan en el lugar donde los Veteranos se reunían para observar la futura batalla. Las Fantasmas del Norte y Galatea observan, y ésta última dice que no importa cuál de los dos monstruos ganara, el infierno se desataría "de todos modos". Entonces, Clare aparece junto a Raki, ahora vistiendo su traje de Claymore activa. Cuando Helen menciona que Clare conocía a "aquél monstruo" debido a su venganza, Clare revela a las Fantasmas su pasado; cómo había sido salvada por Teresa, el despertar de Priscilla, y el hecho de que era sólo 1/4 Yoma, finalizando con el hecho de que la única razón de su vida era su venganza, lo que no podía ser cambiado. Miria entrega a Clare su espada Claymore, que había obtenido del Destructor, y le dice que, si lo deseaban, el camino de las personas cambiaba dependiendo de quiénes conocían, y le pregunta si el hecho de que se hubieran conocido era inútil para ella, diciéndole que, desde que se conocían, la venganza que trataba de cumplir ya no era sólo suya. Entonces, Uma estira su espada, diciendo que estaba unidas desde la Guerra del Norte. Cynthia sonríe, mencionando que aquellas eran las mismas palabras que había dicho Tabitha antes del viaje al sur, y estira su espada. La anterior número 31 le sigue, al igual que Helen, Miria y Deneve. Seguidamente, Clare dice a sus compañeras que era obvio que conocerlas no era inútil, ya que ellas eran sus amigas y compañeras irreemplazables, por lo que debían permanecer con vida y reír nuevamente. Con las Fantasmas del Norte finalmente reunidas otra vez, Miria guía al grupo a realizar su último trabajo como guerreras de la Organización.[77]

El Primer EnemigoEditar

Poco después, dos Veteranas son lanzadas contra la Ciudad Santa, y éstas toman sus formas despertadas. Una de las Veteranas ataca a los Guardias de Rabona, quiénes son protegidos por Miata y Clarice. Cuando ésta última es golpeada, Cynthia y Uma la salvan, mientras Helen y Deneve se unen al grupo. El despertar ataca una segunda vez, y la batalla comienza. Mientras, Miria y Clare asesinan a la otra Veterana, con Clare mostrando su nueva técnica. Entonces, Deneve ataca a la Veterana y descubre que su cuerpo era capaz de regenerarse muy rápidamente, por lo que requerían un golpe de gran magnitud y letal para acabar con ella. Justo en ese momento, Helen finaliza la rotación máxima de su Espada Taladro; cincuenta y cinco giros. Entonces, ambos escuadrones de los Guardias de Rabona realizan sus ataques, lo que la Veterana intenta detener sólo para verse incapaz debido a la Manipulación del Yokide Galatea. Helen libera su espada y asesina a la despertada.[78]

Mientras, Raki observaba la batalla a cercanía cuando Chronos y Lars aparecen para charlar con él.[78] El trío comienza a hablar acerca de Isley, cuando las Fantasmas aparecen. Entonces, Miria pregunta que hacían ellos ahí, desviándose de la batalla contra Priscilla. Chronos le revela que sólo nueve Veteranos habían salido sin ninguna herida, por lo que estaban intentando mantener la mayor distancia posible de aquél que superaba a los Abisales. Miria le revela que estaban planeando enfrentarse a Priscilla, y unirse a los Veteranos aumentaría sus posibilidades de sobrevivencia, lo que Chronos responde liberando su abrumador yoki (que es sentido con preocupación por las Fantasmas), preguntándole cuál era su plan. Miria le dice que debían, primero que nada, evitar la fusión entre Cassandra y Priscilla al romper el enlace entre ambas, y, si todo salía bien, lograr poner a la abisal en contra de la anterior número 2. Finalmente, Chronos decide que, si bien el plan era muy improbable, Miria lograba ser bastante persuasiva, pero que el y los demás Veteranos decidirían moverse sólo si la fuerza de las Fantasmas entregaba la posibilidad de ganar. Antes de irse, Chronos dice a Raki que, si decidía bien el momento, el podía ser la mayor arma contra aquella que supera a los abisales. De pronto, Chronos y Lars se desvanecen. Inmediatamente, Clare pregunta a Raki si se encontraba bien y de qué habían hablado. Al oír que sólo le habían preguntado que hacía un hombre con un grupo de claymores, Clare se siente aliviada. Entonces, Tabitha revela a las guerreras que la situación no había cambiado, y Cassandra continuaba avanzando a gran velocidad en camino a la Ciudad Santa. Miria envaina su espada, que había sacado bajo la posibilidad de un ataque conjunto entre Chronos y Lars, y dice a las Fantasmas que se pongan en sus posiciones de batalla para seguir el plan; su objetivo era Cassandra la Comedora de Polvo.[79]

CassandraEditar

Helen y las demás Fantasmas se ponen en posición, e ignorando el enfrentamiento entre Priscilla y el ser similar a Riful, detienen a Cassandra, con la esperanza de que, mientras se enfrentan a ella, Tabitha, Cynthia y Uma serían capaces de romper el vínculo entre Cassandra y Priscilla. Entonces, Helen observa a Clare enfrentarse con facilidad a Cassandra, cortándola haciendo uso de su Espada Rápida que, tras siete años, se puede finalmente comparar a la de Irene, la número 2. Tras observar el duelo, las mujeres de los Veteranos toman una decisión y deciden unirse a las Fantasmas en su batalla con la Abisal.[80] Observando el abrumador poder de las Veteranas, que pronto toman sus formas despertadas, Helen y las Fantasmas deciden alejarse de la batalla, para evitar quedarse atrapadas en el centro de la batalla entre los despertares.[81] Las Veteranas realizan varios ataques severos a Cassandra, sin embargo, Tabitha, Uma y Cynthia se ven incapaces de liberarla de su enlace con Priscilla. De pronto, la mano de Priscilla toma control sobre Cassandra, quién toma una nueva forma bípeda, con Priscilla saliendo de su estómago.[82]

Rápidamente, la nueva forma de Cassandra ataca a las Veteranas, asesinando a gran número de sus integrantes. Helen y las Fantasmas del Norte son capaces de evitar los ataques a duras penas. Las Veteranas comienzan a regenerarse. Cuando [Helen piensa que el número de sobrevivientes despertadas era sólo dos, Chronos, junto a Lars, aparecen en el campo de batalla, lanzando la cabeza de una de las Veteranas, y clamando que era otra sobreviviente. Lars les da a conocer que aquella era Europa la Perezosa, una guerrera que solía ser conocida por fingir su muerte durante las batallas cuando se aburría. Aquella personalidad le había costado el puesto de Número 1. Europa comienza a tomar su forma despertada, y Chronos aconseja que se mantengan alejadas, ya que podían morir. Una vez tomada su gran forma despertada, Europa dice que consideraría luchar si prometían entregarle a los humanos de Rabona. Miria se rehúsa, pero Europa eventualmente decide luchar. Seguidamente, Chronos revela que Europa era, de los Veteranos, la que poseía el poder más cercano al de un Abisal. Entonces, Chronos y Lars liberan sus yokis y toman sus formas despertadas, finalmente uniéndose a la batalla. Una vez todos preparados, los Veteranos, descritos por Miria como los más fuertes que continuaban vivos, atacan todos a Cassandra de una vez. Cuando Cassandra–Priscilla intenta la Comepolvo, es detenida por los filamentos de Octavia, prohibiéndole usar la técnica nuevamente, y posteriormente corta sus piernas. Hiriéndola de manera considerable, esto da a Clare la oportunidad de realizar un ataque decisivo. Con el uso de su Espada Rápida, Clare realiza un fuerte golpe, y destruye el torso de Priscilla, y deja un gigantesco hoyo en el cuerpo de Cassandra.[83] Esto devuelve a Cassandra su conciencia.[7]

Sin embargo, una vez obtenida su conciencia, Cassandra es capaz de nuevamente usar su verdadera velocidad, y hacer uso del potencial de la Comedora de Polvo, que era anteriormente restringido bajo el control de Priscilla. Repentinamente, cuando los Veteranos se encontraban luchando problemáticamente contra Cassandra, Europa deja el campo de batalla y se dirige a la Ciudad Santa de Rabona para poder devorar a los humanos que ahí habitaban.[7] Poco después, Europa comienza la Invasión de la Ciudad Santa de Rabona. A pesar de los deseos de Miria de ir a salvar la ciudad, el grupo se ve abrumado por los ataques de Cassandra. Al mismo tiempo, el plan de Galatea para salvar la ciudad se pone en marcha, y, en un improvisado intento del Enlace de Almas, Miata supera y su yoki y despierta, mientras su corazón es controlado por Clarice y Galatea, generando un yoki abrumador que es sentido por todas las Fantasmas y, de acuerdo a Miria, superaba al de los Abisales.[84]

Apariencia Física Editar

ClaymoreEditar

Helen en el manga.PNG

Durante su tiempo como guerrera, Helen llevaba un material negro en sus extremidades que no se rompía cuando los estiraba.

Helen tiene el pelo corto, pero a diferencia del paje de Clare, Helen tiene el lado derecho de su cabello tras su oreja y el otro cubriendo la franja del lado izquierdo de su cara. Lleva piezas negras de la armadura en los brazos y las piernas[3] que no se rompen cuándo estira sus extremidades. Helen es generalmente vista sonriendo.

Cuando es parte de la Organización, Helen lleva el uniforme reglamentario, que consiste en una una hebilla en forma de escudo de sostiene bufas de dos capas sobre sus hombros. La falda tiene bandas solapadas en la caderas. Posee también armadura adicional que cubre los brazos y los muslos.[85]

Además, Helen tiene "extensiones" negras. Estos fueron muy duraderas, extremadamente flexible, porciones de tejido que proporciona protección en sus brazos. Esto permitió su cobertura durante el uso de su ataque especial. Esto es similar al material del uniforme negro de Alicia.[3]

  • Altura: 175cm (5ft 8.89in)[2].
  • Brazo dominante: Derecho[2]

Tras siete añosEditar

Tras abandonar la Organización después de la Guerra del Norte, lleva un traje completamente negro, incluyendo un jersey y una capa negra con gorro, junto con unas hombreras similares a las de su traje de guerrera, pero color negro. También usa un cuello, negro también.[5]

PersonalidadEditar

Optimista y alegre, Helen es una guerrera de fuerte personalidad, viéndose fácilmente irritada cuando no consigue lo que quiere,[3] pero siempre buscando el lado bueno de la vida. A pesar de ser una claymore, cuyas personalidades se demuestran generalmente frías por sus pasados,[86][87] Helen es extrovertida y abrasiva.[3][10] La número veintidós es también capaz de formar grandes enlaces emocionales y defenderlos fielmente, incluso arriesgando su vida o realizando duelos suicidas por ellas.[40] Sin embargo, a pesar de ser testaruda y a menudo actuar impulsivamente, Helen demuestra seguir una fuerte creencia, totalmente contraria al pensamiento general: que las claymores son humanas, algo que también comparte con sus compañeras, posiblemente salvando la vida de Deneve,[19] y calmando a Pamela.[88] Helen también cree que las claymores no deben comer sólo por necesidad, aceptando esta medida como una forma de placer.[10] Este puede ser uno de los motivos por los cuáles ella es vista comiendo varias veces, e incluso permitiendo que las endorfinas de la cerveza actúen en su cuerpo.[29]

HabilidadesEditar

Miembros extendibles Editar

Artículo principal: Extensión de Extremidades
Helen alarga sus brazos.PNG

Helen estira sus brazos.

Habilidad obtenida tras su semi-despertar. Helen es capaz de estirar sus brazos de forma indefinida, ayudando a su alcance en objetivos que normalmente están fuera del alcance de otras Claymores. Si bien no se le ha visto hacerlo, Helen es también capaz de alargar sus piernas. Debido a esta habilidad, cuándo era una Claymore, Helen utilizaba un material negro en sus brazos y piernas que no se rompía al estirarlos.[89]

Supresión de Yoki Editar

Durante sus siete años escondida en las montañas de Alphonse, Helen ha aprendido a reprimir su yoki para permanecer oculta de la Organización sin disminuir su habilidad para luchar y leer el yoki.[5]

Espada Taladro Editar

Artículo principal: Espada Taladro
Helen alarga su brazo.PNG
Helen estira su brazo...
El brazo de Helen girado.PNG
...el cuál había girado...
Isley herido por Helen.PNG
...y es capaz de usar la técnica a distancia.

Durante su estancia en la región de Alphonse, Helen aprendió a imitar el ataque especial de Jean: la Espada Taladro. A diferencia de Jean, que requiere tiempo considerablemente para girar el brazo completamente y se limitaba a corta distancia, Helen, debido a su Extensión de Extremidades, puede utilizar la Espada del Taladro casi instantáneamente y también puede utilizar el ataque a grandes distancia. Es capaz de estirar su brazo girado hacia el objetivo, y de esa forma utilizar la técnica a distancia. Helen es capaz de girar su brazo hasta 55 veces, siendo capaz de realizar ataques de increíble potencia.[78]

Rating de la Organización Editar

RelacionesEditar

DeneveEditar

Deneve y Helen se felicitan.PNG

Helen y Deneve se felicitan tras sobrevivir a la Primera Batalla de Pieta.

Deneve es la mejor amiga de Helen y podría ser llamada la contraparte de Helen, ya que sus personalidades son muy opuestas.[3] Cuando Helen conoció a Deneve, estaba exasperada por su técnica de lucha suicida. Ella la castigó en consecuencia y le explicó la importancia de vivir y que continuaban siendo humanas a pesar de su transformación en Claymores.[8] Ambas se convirtieron en amigas inseparables, aparentemente después de eso, sus rasgos opuestos se complementan. Deneve tiene que controlar a menudo las acciones irresponsables de Helen le deja ver el lado positivo de las cosas.

ClareEditar

Helen desprecia a Clare en un primer momento por su bajo número, la número cuarenta y siete, y la aparente falta de poder, algo que comparte con Deneve.[3] Sin embargo, cuando vio el verdadero poder de Clare, Helen dejó de burlarse de ella y comenzó realmente a respetarla.[9] Helen demuestra increíble sorpresa al gran aumento de poder de la Espada Rápida de Clare.[80]

MiriaEditar

Helen respeta mucho a Miria, incluso desde su primer encuentro en la Caza a las Montañas Pablo, desarrollando muy rápido una relación de amistad y confianza, llamándola "Hermana mayor". Tras el fin de la caza, Helen, junto a todo el equipo de caza a las Montañas Pablo, juntan sus espadas en señal de esperar encontrarse nuevamente.[12] Tras la Última Batalla de Pieta, Helen se vuelve parte de las Fantasmas del Norte, e incluso tras siete años desde que se conocieran, Miria continúa siendo su eterna líder.[1]

DietrichEditar

Helen es a menudo exasperada por la actitud seria de Dietrich, llamándola "no-divertida". Ella a seguido algunos de sus consejos, y por la manera en la que Dietrich habla acerca de las Fantasmas, Anastasia deduce que han forjado un lazo de amistad.[63]

VeronicaEditar

Se desconoce el tipo de relación que Helen tenía con Veronica. Sin embargo, Helen parece preocuparse por ella durante la batalla, y tras siete años, Helen desea vengar a Veronica.

Entre bastidoresEditar

Helen aparece por primera vez en el vigésimo quinto capítulo del manga, Las destajadoras, que fue publicado en Gekkan Shōnen Jump el 7 de junio de 2003. Su primera aparición en el anime fue en el episodio nueve, Las Destajadoras. Varios dibujos coloreados de Helen aparecieron en Memorabilia. Ella, junto a Deneve, aparecieron en la portada del tomo 16, El Lamento de la Tierra, publicado por Shueisha el 1 de mayo del 2009.

La guerrera número 22 posee una canción en el Claymore Intimate Persona, titulada "Doukou".

Etimología Editar

"Helen" es la transliteración del japonés "Heren" (ヘレン).[3]

Helen es un nombre de origen griego que significa "rayo de sol" o "un brillante". Tal vez una referencia a una personalidad que se destaca de la muchedumbre. Nombre de Helen de Troya.

Se escribe de la misma manera que "ヘレン・ミレン" (Helen Mirren).

AparicionesEditar

Claymore wiki tiene 33 archivos relacionados con Helen.
Helen Smile anime.jpg

Helen sonriendo

No-canónicosEditar

FuentesEditar

Referencias y NotasEditar

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 67"
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 2,12 Crónicas de Destrucción Yoma II
  3. 3,00 3,01 3,02 3,03 3,04 3,05 3,06 3,07 3,08 3,09 3,10 3,11 3,12 3,13 3,14 3,15 3,16 Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 25"
  4. 4,0 4,1 Las Destajadoras, Parte III
  5. 5,0 5,1 5,2 5,3 5,4 5,5 5,6 5,7 5,8 5,9 Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 66"
  6. 6,0 6,1 La Pesadilla Infinita
  7. 7,0 7,1 7,2 Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 138"
  8. 8,0 8,1 8,2 La Guerra del Norte, Parte VI
  9. 9,0 9,1 9,2 Las Destajadores, Parte V
  10. 10,0 10,1 10,2 10,3 Las Destajadoras, Parte II
  11. Las Destajadoras, Parte IV
  12. 12,0 12,1 Las Destajadoras, Parte VI
  13. La Guerra del Norte, Parte I
  14. 14,0 14,1 La Guerra del Norte, Parte II
  15. La Guerra del Norte, Parte III
  16. La Guerra del Norte, Parte IV
  17. La Guerra del Norte, Parte V
  18. 18,0 18,1 La Guerra del Norte, Parte VII
  19. 19,0 19,1 La Invasión de Pieta, Parte I
  20. La Invasión de Pieta, Parte II
  21. La Invasión de Pieta, Parte III
  22. 22,0 22,1 La Invasión de Pieta, Parte IV
  23. La Invasión de Pieta, Parte V
  24. Parientes del Paraíso, Parte I
  25. 25,0 25,1 Las Almas de las Caídas, Parte I
  26. El Fantasma y la Guerrera Malvada
  27. Capítulo 68
  28. Capítulo 69
  29. 29,0 29,1 Capítulo 70
  30. Capítulo 71
  31. Las Desafiantes, Parte V
  32. Un Arma de Niña, Parte I
  33. Codependencia
  34. Las Guerreras Rebeldes
  35. Verdades en el Este
  36. 36,0 36,1 Tras Siete Años
  37. ¡Protegiendo la Hermandad!
  38. 38,0 38,1 El Tabú Violado
  39. El Retorno de los Exterminadores
  40. 40,0 40,1 Cazadores Ciegas
  41. Un Sueño Incumplido
  42. Un Mundo Sin Orden
  43. Alma Sellada
  44. Movimientos Despertados
  45. Discípulo del Deceso
  46. Espadas Purgatorias
  47. Encarnaciones de Destrucción
  48. Mirada Deseosa
  49. Llanto Desgarrador
  50. Deseo de Carne y Sangre
  51. Encuentro con el Enemigo Acérrimo
  52. Pedazo
  53. Demonio Descendiente
  54. Reminiscencia del Abismo
  55. Angustia Resonante
  56. El Camino de la Venganza
  57. La Emboscada de la Fantasma
  58. Fantasma e Ilusión
  59. Crisis en la Ciudad Santa
  60. Los Lazos de las Guerreras
  61. Persistente Perfume
  62. La Razón Alada
  63. 63,0 63,1 Una Razón para Luchar y un Camino para Tomar
  64. 64,0 64,1 Encabezando la Rebelión
  65. La Ofensiva del Fantasma
  66. Un Poderoso Guerrero
  67. Despertar y Abismo
  68. El Renacimiento de los Muertos
  69. Alas Rotas
  70. Alas Elegantes
  71. Las Alas de las Guerreras
  72. Un Segundo Final
  73. 73,0 73,1 Final y despedida
  74. El Destino del Abisal
  75. 75,0 75,1 El Destino de la Ciudad Santa
  76. El Regreso de las Guerreras
  77. El Último Campo de Batalla
  78. 78,0 78,1 78,2 Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 131"
  79. Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 132"
  80. 80,0 80,1 Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 133"
  81. Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 134"
  82. Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 136"
  83. Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 137"
  84. Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 139"
  85. Claymore Master Book 2
  86. Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 1"
  87. Claymore manga titular.png Capítulo del Manga – "Capítulo 15"
  88. Claymore enlace.png Episodio del Anime – "Episodio 22"
  89. Inicialmente, Helen utiliza cerca del 50% de su yoki para ser capaz de estirar sus brazos, sin embargo, desde el Capítulo 59 en adelante, ella no parece tener necesidad de liberarlo para utilizar su técnica.


Véase tambiénEditar

Fantasmas del Norte
Individuos
MiembrosMiria · Cynthia · Deneve · Helen · Tabitha · Uma · Clare
Principales aliadosAnastasia · Dietrich · Galatea · Nike · Phina · Keira · Clarice · Miata
Véase también
Guerra del Norte · Caza a Pablo · Deserción · Rebelión de Claymores
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Guerra del Norte
Eventos
Guerra del Norte · Primera batalla · Duelo entre Clare y Flora · Destrucción de la ciudad de Alphonse sin identificar I · Reunión · Invasión de Pieta · Duelo en Pieta · Última Batalla
Individuos
Formación de batalla de Pieta
Armada del NorteIsley · Rigardo · Gaheh · Despertar maniquí · Despertar sin identificar · Despertar sin identificar · Despertar sin identificar · Equipo de Reconocimiento: Despertar sin identificar · Despertar sin identificar · Despertar sin identificar
Véase también
Alzamiento de Isley · Pieta · Dabi · Caza a Alphonse
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